Corrupción y Transparencia Medio Ambiente Tepoztlán

Amenaza corrupción al Valle Sagrado de Tepoztlán

Comuneros y funcionarios del Ayuntamiento de Tepoztlán, Morelos, se han coludido para permitir la compraventa irregular de predios en zonas protegidas donde ilegalmente se construyen residencias y casas de fin de semana.

El fenómeno ha sido identificado por activistas defensores del medio ambiente de ese Pueblo Mágico.

Uno de los activistas es Don Lázaro Rodríguez Castañeda, habitante del Barrio de Santo Domingo y fundador del Grupo Cívico Forestal “Los Tejones”, dedicado a proteger el bosque de Tepoztlán.

Don Lázaro Rodríguez Castañeda, habitante del Barrio de Santo Domingo, Tepoztlán.

En el paraje Chicuacemac, afuera de la cueva conocida como “La Fundición”, donde zapatistas elaboraban balas y armas de fuego durante la Revolución, Don Lázaro explica cómo la mancha urbana avanza rápidamente hacia los cerros y junto con ella las afectaciones al patrimonio histórico y ambiental de los tepoztecos.

“Nos encontramos en Chicuacemac, el paraje, al lugar le decimos ‘La Fundición’, donde anteriormente los zapatistas fundían sus cartuchos, inclusive llegaban hasta a hacer armas, lamentablemente el horno fue destruido y como ven aquí se ha privatizado, en el interior de la casa que tenemos adentro, allá fueron a parar las piedras labradas del horno, ahora forman parte de la chimenea de la finca que construyeron aquí”, comentó.

La cueva se ubica a unos 30 minutos del Centro de Tepoztlán.

Cueva «La Fundición» en Tepoztlán, Morelos.

Para llegar a ella es necesario recorrer un camino de terracería que cruza en medio de quintas y residencias que con el paso de los años se han edificado cada vez más cerca de los cerros.

Actualmente el paso a la cueva de “La Fundición” está bloqueado por una barda de piedra y postes con alambre de púas que delimitan la propiedad, presuntamente de un ciudadano canadiense.

“Nosotros hemos visto que las autoridades cada vez se corrompen más, más y más, yo conocía al dueño original de toda esta fracción, el problema es que hay una incertidumbre entre nosotros, porque no sabemos. Pues todo era libre y ahora lo que dejan para pasar, el paso completamente cerrado, tiene uno que brincar y si lo llegan a uno a ver, pues lo van a regañar a uno porque vamos a estar violando, pero ellos no se preguntaron ni se preguntan que están violando la Ley. Las autoridades que venden, que venden y digo, venden porque si están sabidos que es una zona protegida, ¿por qué lo hacen? ¿Qué interés tienen? ¿El interés económico muy fuerte o qué les prometen o qué les dan?”, cuestión Don Lázaro.

La cueva y el paraje donde se ubica, actualmente atravesado por bardas y casas, está dentro de la Unidad de Gestión Ambiental (UGA) 19, plenamente reconocida e identificada, tanto por las autoridades del Ayuntamiento, como por los comuneros.

El Programa de Ordenamiento Ecológico del Territorio del Municipio de Tepoztlán, Morelos, establece en su página 280 los lineamientos de la UGA 19.

En la columna de usos prohibidos, claramente se lee el de asentamientos humanos.

Captura de pantalla del POET.

Roberto Robles Quiroz, integrante del Comité de Seguridad del Barrio de Santo Domingo, Tepoztlán, asegura que en consecuencia, esta zona es un área de conservación que no puede ser vendida ni utilizada para la construcción de viviendas

“Nos encontramos en una cueva conocida como ‘La Fundición’, que está cerca, a unos metros del camino antiguo a Santo Domingo Ocotitlán, y el problema que está ocurriendo aquí en esta zona, y en general en Tepoztlán, es el problema de la especulación de la tierra y tráfico de la tierra. En esta zona de la cueva pues ya se han otorgado constancias comunales y se está iniciando la urbanización y la construcción de casas por acá, el problema es que estamos en una zona protegida, todo esto se encuentra dentro de la UGA, Unidad de Gestión Ambiental, número 19, del POET, del Programa de Ordenamiento Ecológico Territorial, que establece que es una zona de conservación, es decir, no se puede construir nada, únicamente está para que se conserve el medio ambiente de aquí de Tepoztlán”, dijo.

Sin embargo, un grupo de comuneros se ha dedicado a expedir constancias que posteriormente son utilizadas para tramitar licencias de construcción ante el Ayuntamiento.

“Se están otorgando las constancias por parte de los comuneros y las licencias de construcción por parte de las autoridades municipales”, expresó Robles Quiroz.

Aunque no hay una cifra oficial, los activistas estiman que son cientos las constancias que se han expedido en zonas protegidas.

“No te podría dar un número certero, sin embargo, si consideramos que son cientos  de constancias, si no es que miles, las que se han otorgado en estos parajes de la UGA 19 y en otros, por ejemplo donde fue el problema del Club de Golf, en Monte Castillo, también se están entregando constancias, en San Pedro, en muchos lados que son de protección, hay este el problema, no sabemos con certeza cuántas

El problema de la venta ilegal de tierras aumentó desde hace 10 años, agregó, cuando derivado de la ampliación de la Autopista La Pera-Cuautla de dos a cuatro carriles, durante el Sexenio del perredista Graco Ramírez, se favoreció la conformación de un grupo alterno al Comisariado de Bienes Comunales.

“Nosotros observamos que hay un problema de especulación de la tierra muy grave muy delicado, sobre todo desde hace aproximadamente 10 años en que fue el problema de la ampliación de la Autopista, era algo que nosotros que estuvimos en contra de este proyecto anticipábamos y observamos desde entonces, finalmente se instaló este grupo de comuneros y hemos visto que desde entonces es donde se ha dado esta problemática”.

De esa forma desde entonces hay una doble representación comunal en Tepoztlán, cuya resolución permanece en los juzgados agrarios, lo que ha permitido la expedición de constancias irregulares en el municipio.

“Aquí en Tepoztlán tenemos el problema además de que hay incertidumbre jurídica por una doble representación comunal, entonces esto hace que haya dos grupos que se asumen como legales y legítimos y son los que están otorgando constancias, a veces consideramos de manera irregular, porque pues están en estos espacios de conservación, de preservación del medio ambiente y se otorgan las constancias para construir desarrollos inmobiliarios. Esta área, la ley dice muy claramente, que no se puede construir nada, como les comentaba hace un momento, es la UGA 19 del POET, el cual está publicado en el Diario Oficial Tierra y Libertad, lo cual hace que sea prácticamente una ley, entonces podrán tener la posesión de la tierra, pero no se podría construir y aquí lo que pasa es que tienen la posesión de la tierra y además alguien les otorga una licencia de construcción, fuera de la norma… los ayuntamientos”, dijo.

El problema es tal, que incluso políticos han adquirido predios en esta zona y han construido sus residencias sin cumplir con los ordenamientos ambientales.

“Hay casas de personas, digamos, comunes, pero también hay que decirlo, hay casas de políticos, casas de personas que sabiendo que no se puede construir, lo hacen, bueno, está por ejemplo Napoleón Gómez Urrutia, está muy cerca de aquí, entre otros, y bueno el problema es que aún sabiendo que no se puede construir lo hacen, hay muchas personas que  tal vez actúan de buena fe,  que compran un terreno sin saberlo,  lo cual no les quita la responsabilidad,  yo creo que si alguien compra un terreno debe saber la situación a la que está llegando, pero digamos que actúan de buena fe, sin saberlo, pero si hay un gran problema, donde aun sabiendo  construyen, compran y construyen”, expresó Robles.

Los ambientalistas aseguran que además esta zona donde ya se construyen casas, prácticamente al pie de los cerros de Tepoztlán, es de alto riesgo por incendios y derrumbes.

“El que sigue, el de la obra ésta, es un tal Suki, que es un fotógrafo de National Geographic, entonces cómo es posible que un ambientalista y protector de la naturaleza, tanto que se habla de esta situación, de ellos y ahí lo tenemos inmerso. Ahora que hubo el incendio hace dos años, salió despavorido, corriendo sobre la calle ‘auxilio, auxilio, ayúdenme, porque se va a quemar mi casa’, y por fortuna me lo encontré y me dice ‘oye, Lázaro, échame la mano’, le digo ‘¿pero te acuerdas que te dije hace 10 años cuál era el riesgo de esta zona?’ Metió la cola entre las patas, se dio la vuelta y ya no dijo nada. Esto es un riesgo latente de cada día, mientras haya temporal es bueno, pero en la época de estiaje es una zona de riesgo, tanto por un derrumbe de alguna roca de arriba, como por el fuego y la otra es que están en una zona protegida completamente; Parque Nacional, Corredor Biológico y ahora el POET, el Plan de Reordenamiento Ecológico y Territorial”, expresó Don Lázaro.

Además, la construcción de bardas y tecorrales nuevos complican el paso de brigadistas, quienes en caso de incendios forestales deben llegar por esa zona hasta las llamas para sofocarlas.

“Este trabajo pues es directamente en los cerros , en las montañas, sin embargo, a partir de que se está vendiendo la tierra, se están cercando los accesos a los cerros y cada vez es más complicado entrar en una situación de emergencia, que puede ser un incendio, y para rescatar una persona porque también hay problemas de turismo masivo y es común que se pierdan los turistas, alguien que se pierda en los cerros y hasta para eso es complicado cada vez más entrar a los cerros porque los accesos están cerrados por esta gran construcción de casas en los cerros”, comentó Roberto Robles.

Los ambientalistas exigieron que las autoridades federales, encargadas de proteger el medio ambiente, tomen cartas en el asunto e impidan que comuneros y funcionarios municipales continúen con la venta ilegal de predios y la construcción de residencias en los mismos.

Barda construida en zona protegida de Tepoztlán.

“Yo le pregunto a Conamp, a Semarnat, a Profepa, a todos los del Estado o a las cuestiones federales ¿qué saben ellos de los lugares de un pueblo? ¿Qué saben ellos de las raíces y de lo que queremos en el pueblo? No saben nada, ellos vienen y dicen ‘no, es que así me dijo el jefe. No, tienen que documentarse, venir, a ver, vamos a medir, donde den los resultados y aún así están dentro del Parque Nacional, hay reglas de construcción, vienen los municipios, vienen los supuestos directores y eso que son jóvenes capacitados y estudiados y ahora, no, aquí sí se puede, pum, pum, ‘¿sabes qué? Te va a costar tanto’ Yo no sé cómo se prestan a ese tipo de acciones”, expresó Don Lázaro.

Actualmente los ambientalistas dedicados a la protección de este bosque participan en brigadas que monitorean permanentemente los cerros para prevenir nuevas construcciones en la zona.

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