En el IMSS de Cuernavaca médicos y enfermeras no tienen ni toallas de papel para secarse las manos.

El personal médico de la clínica 1 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Cuernavaca no cuenta con guantes, lentes, batas, camilla especial, capacitación ni toallas de papel (sanitas) para secarse las manos en medio de la pandemia por COVID-19.

En un video grabado durante la reunión entre la directora de la clínica, la doctora Delia Gamboa Guerrero, y personal del hospital que la mañana de este viernes protestó por la falta de insumos, equipo y capacitación para atender a pacientes contagiados de COVID-19, quedaron registrados los reclamos lanzados por los trabajadores.

“Estoy en el nocturno, soy de higiene, no nos quieren dar el equipo para poder entrar a limpiar, el ayudante se está tronando los dedos. Hay un equipo y quieren que esa persona entre y salga, entre y salga y es imposible, o te quedas adentro o te quedas afuera y el ayudante anda tronándose los dedos pidiendo quirúrgicos”, dijo una de las trabajadoras.

La mujer asegura que ella y sus compañeros han tenido que comprar cubrebocas y guantes para poder trabajar de manera segura.

“Tenemos compañeros que se han comprado su equipo, entonces entiendo que el insumo es escaso, pero que lo den como debe de ser porque nosotros los de higiene los pedimos y no nos lo dan. Ahora, cubrebocas a nosotros no nos han dado, yo compro los cubrebocas, mi ayudante anda batallando consiguiendo sus cubrebocas”, reclama.

Otra de las trabajadoras de la clínica cuestiona a la directora por la camilla de traslados internos que solo está cubierta con un plástico de los que se utilizan para cubrir las mesas de los comedores.

“Doctora, ¿ya vio la camilla que tenemos de traslado? Es una camilla con un plástico, un mantel de plástico, o sea, ¿eso qué es? Es el plástico de la mesa del comedor. ¿Ésa es la protección que nos están dando?

La directora Gamboa Guerrero solo alcanza a responder que está en busca del material adecuado para trasladar a los pacientes.

Otro de los reclamos es que solo se le entrega al personal que ingresa al área aislada, dispuesta para atender a pacientes sospechosos y contagiados de COVID-19, un cubrebocas no indicado para estar contacto con esos enfermos.

“Nos dan un cubrebocas para 12 horas. Yo en el quinto piso tengo una paciente que es de neumonía y ese mismo cubrebocas lo voy a usar para entrar al aislado, para salir y para entrar a mi jornada”, expresa una de las trabajadoras.

Guantes grandes que no le quedan al personal, lentes que no reúnen los requisitos para evitar contagios de COVID-19 y batas pequeñas son otros de los insumos no adecuados para atender a los pacientes.

“Nos dan equipo de protección y las batas quirúrgicas, en lo personal nos quedan de minifalda y eso no es protección, realmente está mal, digo lo demás, los lentes son ventilados, los que dejan están mal, los que son normales son para partículas grandes, para alguien que trabaja corta piso o algo, esos lentes no sirven, no son sellados, ¿qué tipo de equipo es ése? Eso no tapa aerosoles.

“¿Qué tipo de equipo es? No es bueno. La bata es corta, nos queda de minifalda a los que tenemos una estatura, hay un video, y es del INER, donde la bata es la larga, no la cortita. Los guantes son cortos, estás maniobrando, a las compañeras de mano chica se les empiezan a salir, y si es con cinta se rompen, no hay de todos los tamaños. No es el material adecuado Es el guante quirúrgico, el largo y no lo están dando. Los guantes que dan aquí tienen talco, quitas y sale todo volando”, reclamó un camillero.

Los trabajadores también exhibieron la falta de capacitación sobre el tema.

“El curso que supuestamente nos dan solamente es una lectura, porque realmente no es un curso y las preguntas que nosotros tenemos no nos dan una respuesta, simplemente nos dicen sigan el protocolo, lávense las manos”.


Saludos Martha y Álex.