Cuernavaca Derechos Humanos

Protestan mujeres en Ayuntamiento de Cuernavaca por represión de policías municipales contra activistas

Mujeres protestaron este lunes afuera del Ayuntamiento de Cuernavaca para exigir la renuncia de la Secretaría de Seguridad de la ciudad, Alicia Vázquez Luna, por la represión que activistas sufrieron por parte de policías municipales durante una manifestación.

El 14 de abril un grupo de mujeres protestó en las inmediaciones de la Glorieta de la Paloma de la Paz, en el norte de Cuernavaca, para exigir justicia en el caso de una menor secuestrada por su padre, contra quien existe una denuncia que aseguran las autoridades no han atendido.

“La manifestación que reprimió fue para exigir a las autoridades del Estado de Morelos, que cumplan su función en la búsqueda de Nikté Dorantes Granados, que desde el cuatro de abril fue secuestrada por su padre al serle otorgada la custodia a su mamá, Meztli Granados. El caso tiene una Alerta Ámber con número AAMOR/028/2022”, señalaron las mujeres.

Durante la protesta, las activistas estas bloquearon las vialidades en torno a la glorieta y realizaron pintas en la escultura de la “Paloma de la Paz”.

Cuando se retiraban del lugar, un grupo de policías municipales sometió con violencia a las mujeres.

Una de ellas fue detenida por policías hombres dentro de una tienda de conveniencia, donde fue esposada y jalada del brazo.

En videos capturados por otras de las manifestantes se puede ver cómo los oficiales manosean a las mujeres detenidas al ser subidas a las patrullas.

Durante la protesta de este lunes, las mujeres denunciaron que los actos cometidos por policías de la ciudad configuran el delito de desaparición forzada.

“El Presidente Municipal (José Luis Urióstegui Salgado) ha declarado en medios de comunicación que “no hubo una represión y que las cosas no se están dando a conocer de manera objetiva”. La objetividad que pide se encuentra en los videos que muestran cómo elementos de la Policía municipal someten con violencia, jalonean, empujan y avientan a nuestras compañeras para detenerlas de manera arbitraria, provocándoles hematomas, rasguños y raspones.

«Posteriormente les quitaron sus teléfonos, borraron fotos, videos, incomunicándolas, sin decirles a dónde las llevaban, sin permitirles avisar a sus familiares de la situación, omitiendo información de donde se encontraban, por el lapso de al menos una hora y media. Y a eso José Luis Urióstegui, se le llama desaparición forzada, por el lapso de tiempo que haya sido, es de esta forma como inician las violaciones a derechos humanos más graves que se viven en este país y negarlo le hace cómplice”, señalaron.

Tras la detención, la Secretaría de Seguridad Pública de Cuernavaca, encabezada por Vázquez Luna, emitió un comunicado donde acusa a cuatro mujeres de cometer los delitos de vandalismo y daños a propiedad.

A los dos hombres que detuvo los acusó mediáticamente de intentar arrollar a policías municipales.

Sin embargo, a pesar de los señalamientos, los seis detenidos fueron puestos en libertad con la promesa de borrar las pintas que realizaron en la glorieta y la escultura de la “Paloma de la Paz”.

“A siete años de la declaratoria de Alerta de Violencia de Género en nuestra entidad, el Ayuntamiento de Cuernavaca no ha entendido que la prioridad del Estado debe ser la vida y la seguridad de mujeres, niñas y adolescentes.

“La indignación frente a la falta de intervención oportuna de las autoridades y la pinta de monumentos como un acto de protesta y visibilización de las violencias ha sido característica del movimiento feminista los últimos años, acciones que no atentan contra la integridad de ninguna persona, sólo de paredes. La Paloma de la Paz está vacía de significado mientras las mujeres en este estado siguen siendo asesinadas y desaparecidas, este acto de iconoclasia, entendiéndolo como la deliberada destrucción de un símbolo, es un acto legítimo que no debiera ser criminalizado por encima de los derechos humanos de las mujeres. Si las mujeres no vivimos en paz, dicho monumento es un lienzo para nuestra voz y lucha”, señalaron.

Ante la represión y el delito de desaparición forzada del que acusan fueron víctimas, las mujeres anunciaron que ya solicitaron la intervención de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Morelos.

Además adelantaron que iniciaran acciones legales en contra de la Secretaria de Seguridad Pública, Alicia Vázquez Luna, de quien además exigen su renuncia.

Al Edil le exigieron una disculpa pública.

“Ante estos hechos las feministas de Morelos exigimos: Disculpa pública del presidente municipal de Cuernavaca José Luis Urióstegui Salgado. Exigimos la renuncia de Alicia Vázquez Luna, Secretaria de la SEPRAC, porque las mujeres de Cuernavaca no estamos seguras con una persona que revictimiza y que tiene como prioridad la imagen pública y no la vida de las mujeres. Asimismo, exigimos una investigación exhaustiva para determinar si existe conflicto de interés alguno por parte de esta funcionaria en el caso de la desaparición de Nikté Dorantes Granados.

“Investigación y separación del cargo de todos los policías involucrados en esta arbitraria y violenta detención. Formación en derechos humanos y perspectiva de género a todas las autoridades del Ayuntamiento de Cuernavaca y garantizar el protocolo de actuación en materia de detenciones con apego a los más altos estándares en derechos humanos. Durante una hora no se tuvo certeza del paradero de las y los detenidos. Según la ley General de Desaparición Forzada, se comete el delito de desaparición forzada cuando un servidor público priva de la libertad en cualquier forma a una persona, seguida de la negativa a proporcionar su paradero”, exigieron.

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