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#Opinión | Los Tocables | ¿A qué le tiene miedo López?

En la política no hay sorpresas, hay sorprendidos, lo único que ha hecho este gobierno durante tres años es destruir instituciones, modificar la ley a su conveniencia, marginar (y si se puede, eliminar) a los contrapesos, una “austeridad” solo para crecer la cartera clientelar y todo, absolutamente todo por centrar el poder en la mano de una sola persona, porque él es el pueblo, es el mesías, el prócer de la patria.

Por Héctor Guerrero

Iniciamos la semana con la ocurrencia del presidente López de considerar sus caprichos faraónicos “asunto de seguridad nacional”.

El decreto, publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF), señala que son de «interés público y de seguridad nacional» la realización de proyectos y obras a cargo del gobierno de México que por sus características, naturaleza, complejidad y magnitud se consideren «prioritarios y/o estratégicos para el desarrollo nacional».

Dentro de esos proyectos se encuentran los sectores de comunicaciones, telecomunicaciones, aduanero, fronterizo, hidráulico, hídrico, medio ambiente, turístico, salud, vías férreas, ferrocarriles, energético, puertos, aeropuertos, entre otros.

Así López blinda sus obras insignia: el Aeropuerto Felipe Ángeles, el Tren Maya y la Refinería de Dos Bocas (que están llenas hasta el tope de corrupción) para evitar que puedan ser frenadas por amparos.

Con esto el ejecutivo le da oootro cheque al portador al “Pueblo uniformado”, como llamaban Fidel y Raúl Castro a sus fuerzas armadas, allá por los años 60, (la época donde vive la mente de López). Tenemos un presidente que usa la retórica socialista Cubana en su decir y hacer. Pero ese no es el punto.

En la política no hay sorpresas, hay sorprendidos, lo único que ha hecho este gobierno durante tres años es destruir instituciones, modificar la ley a su conveniencia, marginar (y si se puede, eliminar) a los contrapesos, una “austeridad” solo para crecer la cartera clientelar y todo, absolutamente todo por centrar el poder en la mano de una sola persona, porque él es el pueblo, es el mesías, el prócer de la patria.

El autoritarismo ha resucitado desde que MORENA llegó al poder, eso no es noticia ya para nadie, por lo menos para nadie que tenga algo de pensamiento crítico en el cerebro, para los fanáticos es el éxtasis.

Este blindaje que hizo López ¿realmente es por seguridad nacional? No lo creo. Es más, regular por decreto, es el sueño neoliberal por excelencia.

A estas alturas lo que más le importa al ejecutivo es la sucesión presidencial y promover a su corcholata (que también se encuentra en campaña de forma ilegal y con recursos públicos), esas son las prioridades.

Ya López quizá se dio cuenta que los cochineros que se están haciendo en las “megaobras” con los contratos de asignación directa y, como reveló “Latinus”, en el Aeropuerto “Felipe Ángeles”, decenas de empresas fantasma y de reciente creación han recibido contratos millonarios de asignación directa, tal y como sucedía con el viejo PRI (y el nuevo) y el PAN, con la diferencia de que el régimen cuenta con fanáticos que todo celebran, todo aplauden y muy buenos para las maromas, López ya se dio cuenta que eso, quizá más temprano que tarde, le va a reventar en la cara. Ese es el país que hemos creado y se cambió el gobierno para seguir igual o peor.

López cree que está comprando lealtades al darle cheques en blanco al ejército, no debemos olvidar que para que exista corrupción hacen falta dos, un corruptor y un corrompido; sin embargo, en un hipotético caso de revuelta, de turba de protesta contra el régimen ¿De qué lado se va a poner el ejército? ¿Del dictador o de la ciudadanía?

Hay que ver nada más lo que sucedió en Bolivia con Evo Morales, quien igual que López, tenía al ejército (o creía tenerlo) como su gatito mimado y, una vez llegado el momento, los militares dijeron que no, “contra el pueblo no”, le hicieron firmar su renuncia y lo echaron del país.

López quizá tema que sus obras serán inoperantes, por eso insiste en la opacidad, por eso decidió promulgar ese decreto obscuro que hace que toda la administración federal (no solo él) a violar la ley, pues solo los proyectos que su pejestad diga, van a ser autorizados en un plazo máximo de 5 días, obviamente dejando a un lado a los otros gobiernos, a la inversión privada, aunque participe en los mismos sectores, pasándose la ley por donde más le gusta y además violando el T.MEC. Un abuso de poder a todas luces.

Ya el INAI estimó que el considerar los proyectos prioritarios de infraestructura como de seguridad nacional podría ser usado como un supuesto para reservar información relacionada con las obras, “lo cual vulneraría el derecho de acceso a la información”.

Falta ahora el IFT y la Cofece que demanden una controversia constitucional, pues serán cómplices serán civil y penalmente responsables por los daños que cause esta nueva tropelía de López.

De igual forma lo serán todos los integrantes de su gabinete (a excepción de Ebrard), pues hábilmente el ejecutivo los hizo firmar el decreto para echar la responsabilidad a ellos, menos a él. Ese es el presidente que tenemos.

Y claro, echa mano del nuevo enemigo público número 1 de la #4T, Claudio X González para justificar esta nueva violación a la Constitución.

“¿Cuántos días nos faltan para terminar el aeropuerto Felipe Ángeles? Como 120 días más o menos. ¿Se imaginan si a Claudio X. González, papá e hijo –porque actúan de manera coordinada y conjunta–, junto con el exministro Cossío, se les ocurre que hay que meter un amparo para detener la obra porque está muy lejos el aeropuerto [Felipe Ángeles]?”, dijo.

Habrá que decirle a López que los amparos son un derecho ciudadano que otorga la ley, no son algo para molestarle y también decirle que no busque a los malvados afuera, los malvados, los ineptos y los corruptos forman parte de su gobierno y por eso saca estos exabruptos.

¿Recuerdan quien fue el último presidente que ejerció un poder así en el límite, tal y como lo está haciendo López? (Empieza con Carlos y termina con Salinas de Gortari) y pues sabemos lo que sucedió al final de su sexenio, un verdadero desastre.
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Y López hace eso porque tiene una horda de fanáticos bien amaestrados y radicalizados, enfrenta todos los días a una sociedad pasmada, dócil, sin una oposición de peso específico.

¿Seguridad Nacional?, eso significa opacidad, significa clasificar la información y el interés público, significa la máxima transparencia, son dos cosas distintas. No cabe duda que López está desesperado y a diario abusa de su poder. Por eso pregunto.

¿A qué le teme López?
Tiempo al tiempo.
@hecguerrero

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