Si en las elecciones presidenciales del 5 de noviembre, los dos candidatos empatarán en número de grandes electores, 269 a 269, la Constitución estadounidense ordena entonces que el Congreso sería el encargado de de designar al 47º presidente (o presidenta) de Estados Unidos.
¿Qué sucederá si ninguno de los candidatos a la presidencia de Estados Unidos, Kamala Harris y Donald Trump, obtiene la mayoría de votos del colegio electoral necesaria para entrar en la Casa Blanca?
La recién elegida Cámara de Representantes elegiría al presidente y el Senado, al vicepresidente.
Varios escenarios de votación podrían dar lugar a este reparto de los 538 miembros del Colegio Electoral, el órgano que nombra a quien ocupará la Casa Blanca.
Uno de ellos se daría si la candidata demócrata ganara en los estados bisagra de Wisconsin, Michigan y Pensilvania y el republicano en Georgia, Arizona, Nevada, Carolina del Norte y un distrito de Nebraska tradicionalmente progresista.
El precedente de 1800
Algo así nunca ha ocurrido en la historia moderna de Estados Unidos. En las elecciones presidenciales de 1800, que enfrentaron a Thomas Jefferson (Partido Republicano-Demócrata) y John Adams (Partido Federalista), para encontrar un empate en número de electores.
Cabe destacar que en este empate no participó Adams, sino los dos candidatos republicano-demócratas, Thomas Jefferson y Aaron Burr, que obtuvieron 73 votos cada uno.
Los comicios fueron anulados y la Cámara de Representantes tuvo que decidir entre los candidatos, eligiendo finalmente a Jefferson después de 36 rondas de votación.
Con información de Prensa Libre
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