Morelos

Triste saber que Morelos es primer lugar nacional en secuestros: Obispo de Cuernavaca

A diferencia de las caminatas anteriores, esta vez el Obispo no crítico contundentemente la estrategia de seguridad implementada por el Gobernador de Morelos.
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Durante la Sexta Caminata por la Paz, el Obispo de la Diócesis de Cuernavaca, Ramón Castro Castro, lamentó que Morelos ocupe el primer lugar nacional en secuestros en la tasa por cada 100 mil habitantes y además enfrente altos índices de corrupción.

“Hay lugares en donde florece (la violencia): Puente de Ixtla, Jiutepec, Cuernavaca… cuando escuchamos esos asesinatos incluso en masa, esos descuartizados, cuánto nos preocupa, es muy preocupante, es significativo, esos homicidios, esos secuestros, que triste saber que actualmente Morelos tiene el primer lugar en secuestros por cada 100 mil habitantes, no lo digo yo, lo dicen las estadísticas, siguen los feminicidios, sigue la corrupción generalizada en las instituciones de gobierno a nivel municipal y a nivel estatal”, expresó.

Esta edición de la Caminata por la Paz se realizó de forma virtual debido a la pandemia de Covid-19.

Solo algunos párrocos y fieles participaron en un pequeño recorrido adentro del atrio de la Catedral de Cuernavaca en el que se escucharon testimonios de víctimas de la violencia de la pandemia de Covid-19.

El recorrido concluyó con una misa oficiada por el Obispo.

Durante el discurso, Castro Castro habló de la crisis que enfrenta la humanidad.

“La humanidad vive en este momento un verdadero y profundo cambio de época con muchos matices. Un extraordinario giro histórico que se percibe en muchos campos de la vida humana. Estamos ante una nueva cultura que desdibuja, desfigura la realidad humana, estamos negando la primacía del ser humano, nos encontramos ante una profunda crisis antropológica cultural

“¿Cuáles son los signos de esta profunda crisis, de estas heridas? El individualismo que debilita y rompe los vínculos comunitarios; el fenómeno del relativismo, señalando que cada quien es dueño de su propia verdad y provocando tanta confusión y contradicciones; un profundo deterioro de nuestras raíces culturales, un mundo global en donde se ha entrado a un mercado terriblemente abundante de ideas, de ideologías, de corrientes religiosas, corrientes políticas y culturales y esto ha introducido a la humanidad a una crisis de sentido, donde se rompen los valores, los comportamientos, las conductas, las formas de ser que antes le daban significado a la vida”, expresó Castro.

En México, dijo, se suma el empobrecimiento de las familias, el desplazamiento de los pueblos originarios, la violencia y la democracia simulada.

“Un indigno desequilibrio social y económico de sus habitantes, lo que ha provocado que México sea catalogado  como uno de los principales países en donde hay desigualdad social. Vemos también en México profundos cambios en la manera de concebir la vida y la familia, el sentido de la vida, el sentido de la familia y se están introduciendo elementos extraños a nuestra concepción cristiana y natural de la vida y la familia.

“Vemos en México la figura de la mujer, hay necesidad de resaltar esa figura y ese genio femenino y de denunciar todos aquellos feminicidios. Vemos en México cómo los pueblos originarios están muchas veces amenazados y peligran ante los intereses económicos y políticos que los quieren manipular. Nuestra democracia en México no termina de afianzarse, dejando profundamente insatisfechos a muchos mexicanos que se sienten desilusionados una vez más, una tremenda desilusión por la superficialidad de las plataformas de los partidos, la manipulación del voto y cómo juegan muchas veces con la pobreza de la gente para salir adelante en sus intereses”, dijo.

Además del tema de la pandemia de Covid-19, el Obispo enfatizó su sermón en la corrupción y la opacidad.

“Se han corrompido las mismas instituciones de justicia, ya no existen muchas veces los medios para procurar la aplicación de la ley para quien comete delitos y entra también ahí la corrupción, aunque se tuviera un marco legal ejemplar, si no se cumplen las leyes o si se paga dinero para que no se cumplan, de nada sirve.

“Esta realidad está llevando a la crisis a las instituciones de gobierno, a los gobernantes, a los jueces, a los partidos políticos, a los dirigentes sindicales y eso hace que el pueblo pierda la credibilidad en ellos, desilusionados y además ya no creemos, nos preocupa también una polarización ideológica y el riesgo de una insuficiente división de poderes públicos, en donde se están desapareciendo los contrapesos democráticos y hay que tener mucho cuidado con eso”, dijo.

A diferencia de las caminatas anteriores, esta vez el Obispo no crítico contundentemente la estrategia de seguridad implementada por el Gobernador de Morelos.

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