Redes de lavado de dinero y cuentas millonarias de amigos y familiares de Cuauhtémoc Blanco son investigadas por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) y la Fiscalía General de la República (FGR).

El periódico REFORMA publicó este martes que amistades, familiares, su secretario particular y hasta el Jefe de la Oficina de la gubernatura están en la mira de las autoridades federales.
De acuerdo con la publicación, el amigo que «El Cuauh» designó como apoderado de su marca «Cuauhteminha», Jaime Tamayo, recibió en sus cuentas bancarias 558.2 millones de pesos entre 2013 y 2019.

En el mismo periodo retiró 548.5 millones de pesos -el 98 por ciento de lo recibido- en una mecánica de depósitos y envíos de dinero que llevó a que la UIF lo denunciara.

La denuncia contra Tamayo fue presentada ante la FGR tras encontrar evidencias de lavado de dinero.
«Las operaciones de Jaime Tamayo Godínez presentan diversas irregularidades que hacen dudar que hayan sido efectuadas con activos procedentes del desarrollo de actividades lícitas. Por el contrario parecieran denotar que sólo desarrolló transacciones financieras mediante el uso de una mecánica transaccional alejada del normal operar de cualquier persona, todo ello posiblemente ante el conocimiento de que estos tenían una procedencia ilícita relacionada con el lavado de activos”, reportó el organismo.

Es así que, de junio de 2013 a mayo de 2014, Tamayo registró en una cuenta de Banamex depósitos por 9.2 millones de pesos y retiros por 6.4 millones pesos, mientras que en otra de Inbursa recibió 43.6 millones de pesos y retiró 40.2 millones entre el 8 de enero y el 17 de mayo de 2019.
Según el periódico REFORMA, la cuenta más importante es la que tiene en Santander, en la que fueron depositados 505.4 millones de pesos y retirados 501.8 millones sólo entre agosto de 2016 y octubre de 2018.
De acuerdo con los informes financieros, desde esa cuenta, Tamayo pagó 5 millones de pesos a Comercializadora Prato, una empresa que la propia UIF ya había catalogado como fantasma.
En una investigación anterior, la UIF detectó que, entre 2017 y 2018, Prato hizo depósitos de 5 millones de pesos a Jordi Segarra, el consultor político que había trabajado para campañas electorales del PRI.

En 2005, el hoy Gobernador de Morelos registró ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial la marca “Cuauhteminha».
Tamayo es el personaje que más dinero administra en el primer círculo de Blanco, pero la UIF también denunció ante la FGR que Édgar Riou Pérez, primo y secretario particular de Cuauhtémoc Blanco, quien hizo depósitos injustificados a la esposa y al medio hermano del Gobernador.
El 12 de febrero de 2019, por ejemplo, Riou depositó 200 mil pesos a Natalia Rezende, esposa de Blanco, y el 29 de septiembre de 2016 retiró 160 mil en un cheque a favor de Ulises Bravo Molina. Por esos movimientos, la UIF no denunció a la esposa de Blanco, pero sí a Riou y a Bravo.
Aunque el organismo reconoció que los montos no son significativos, sí señaló que son injustificados dado que no se advierte una relación distinta más que la del parentesco.

«Si bien es cierto que las operaciones descritas no resultaron ser por montos tan significativos, la realidad es que éstas parecen ser injustificadas, dado que no se encuentra un motivo por el cual el secretario particular del Gobernador haya erogado recursos a favor de Natalia Rezende Moreira y Ulises Bravo Molina, puesto que entre éstos no se advierte una relación distinta al de parentesco; es decir, en apariencia no existe una causa para que dicho sujeto haya efectuado la expedición de los cheques analizados», dice el organismo hacendario.
Incluso, agrega que el 7 de junio de 2017 Ulises Bravo recibió un depósito de 140 mil pesos, vía SPEI, de Comercializadora Saime, una empresa presumiblemente facturera.

La publicación del periódico REFORMA también señala que la Fiscalía General de la República investiga a José Manuel Sanz, Jefe de la Oficina de la Gubernatura de Morelos, por la compra de un inmueble presuntamente subvaluado y depósitos a sus cuentas en Estados Unidos Unidos superiores a los 25 millones de pesos.
La indagatoria, iniciada por querella de la Unidad de Inteligencia Financiera, señala que la esposa del funcionario, Claudia Mondragón Sánchez, adquirió en 1.4 millones de pesos un departamento del Condominio Forest Hills, de Cuernavaca, cuyo valor comercial en realidad era de 4 millones.
La UIF señaló en su denuncia que la alerta sobre esta compra-venta surgió cuando corroboraron que la vendedora era Julieta Valderrama Ordaz, cuñada de Juan Diego Pons Díaz de León, director del Fideicomiso Ejecutivo del Fondo de Competitividad y Promoción del Empleo del Estado de Morelos (FIDECOMP).

«El vínculo descrito llama la atención, dado que resulta extraño que dos funcionarios del actual Gobierno de Morelos (José Manuel Sanz y Juan Diego Pons) estén relacionados indirectamente por el bien antes descrito, por lo cual no se descarta la posibilidad de que la operación que se dio a favor de Claudia Mondragón Sánchez esté relacionada con posibles irregularidades», dice la UIF en la querella.
Según la denunciante, el historial financiero y fiscal de la esposa de Sanz es el de una persona sin los ingresos suficientes para adquirir este inmueble localizado en Doctor Guillermo Gandana 315 A, Interior 7, Amatitlán, de la capital morelense.

Para el organismo a cargo de Santiago Nieto, el hecho de que Mondragón aparentemente fue favorecida con un costo muy inferior hace suponer que el destinatario final era su marido y que habría un conflicto de interés en la operación.
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