Desde marzo de este año, ocho pacientes diagnosticados con estenosis aórtica valvular severa han evitado enfrentar una cirugía a corazón abierto, y los riesgos que conlleva esa intervención, gracias a un moderno procedimiento que permite instalar una prótesis biológica montada sobre un catéter introducido a través de una arteria.

“Básicamente la válvula aórtica se enferma, esto se debe a procesos degenerativos, procesos de calcificación que se van dando, propios de la edad, y desafortunadamente no hay ningún tratamiento médico con pastillas que hagan que esta válvula aórtica vuelva a regresar a su funcionamiento normal, se vuelve muy rígida, difícil de abrir, difícil de cerrar y, por lo tanto, el corazón se ve estresado a una sobrecarga crónica, tanto de presión, como de volumen.
“Lo que hicimos el día de hoy fue precisamente reemplazar esa válvula calcificada, enferma, por una prótesis biológica montada sobre un catéter, sobre un balón, lo hacemos todo por vía percutánea, es decir, a través de accesos vasculares, sin necesidad de cirugía de corazón abierto, el paciente con una ligera sedación y con anestesia local se puede llevar este procedimiento con éxito”, explicó Óscar Millán Iturbe, cardiólogo especialista en intervencionismo estructural y cardiopatías estructurales.

Hasta ahora los ocho pacientes intervenidos con este procedimiento son considerados casos de éxito.
Y es que de acuerdo con los médicos especialistas, a diferencia de una cirugía a corazón abierto, los riesgos y complicaciones son mucho menores.
Incluso la recuperación es prácticamente inmediata, pues la noche de la operación los pacientes pueden hasta caminar y en dos o tres días regresar a su casa.

“El beneficio de estos pacientes es que impacta en el que es una enfermedad degenerativa que causa múltiples síntomas de insuficiencia cardiaca: angina de pecho, desmayos y muerte, o sea, esta es una enfermedad degenerativa de la edad que causa alta mortalidad.
“El hecho de hacer este tipo de implantes percutáneos en donde la recuperación es muy rápida, se queda el paciente un día, dos días de vigilancia en terapia intensiva, la anestesia es solo una sedación ligera, la recuperación va muy rápida, la mortalidad es menor que la cirugía abierta y la sobrevida de este tipo de pacientes es igual o mejor incluso que las cirugía abierta. Evidentemente estos pacientes tienen menos riesgos de sangrado, menos riesgos de infección, de no estar largo tiempo en terapia intensiva bajo ventilación artificial y que no tienen que ser sometidos a una esternotomia con riesgos de sangrados y la recuperación es más rápida”, dijo Raúl Navarrete Gaona, cardiólogo intervencionista del Hospital de Alta Especialidad del ISSSTE en Emiliano Zapata.

Esta intervención tiene una mortalidad menor al 1 por ciento, por lo que en los países de primer mundo no sólo es utilizada en pacientes con alto riesgo de ser intervenidos quirúrgicamente, sino en enfermos con mediano y bajo riesgo quirúrgico.

“Hay estudios ya bien elaborados de costo-efectividad, costo-utilidad, en los que este procedimiento efectivamente impacta por la tecnología en cuanto a costo, pero es un procedimiento mucho menos agresivo en el cual la paciente hoy mismo podrá estar en una habitación con cuidados intermedios, con su familia, va incluso a poder caminar por la tarde-noche, reincorporarla con su familia desde el internamiento y evitar periodos prolongados de hospitalización, con lo que influye la hospitalización, los gastos en medicamento, todo lo que conlleva una hospitalización prolongada con una cirugía de corazón abierto.
“Esto hace que esta terapia se vuelva costo-efectiva y con estudios de costo-utilidad, esta paciente puede incluso reincorporarse a su vida diaria en un lapso no mayor de cuatro o tres días y esto le da la ventaja de que puede ir a casa, reincorporarse con su familia lo más pronto posible y llevar una calidad de vida mucho más fácil para estos pacientes que se someten a esta terapia. Este tratamiento no se considera paliativo, sino curativo, es un tratamiento que reemplaza completamente esa válvula enferma por una válvula nueva”, explicó el doctor Millán.

En un hospital privado del País esta intervención cuesta más de un millón de pesos.
Tan solo la válvula, fabricada en Europa y Estados Unidos tiene un costo de medio millón de pesos.
Ante el alto costo que genera este novedoso procedimiento para las instituciones de salud públicas de México, los derechohabientes aún deben sortear obstáculos burocráticos para poder ser beneficiados con la intervención.

“Sigue habiendo ese freno administrativo, que es los costos, son muy altos, y el equipo multidisciplinario que participa, pues ustedes lo vieron, cardiólogos, radiólogos, anestesiólogos, enfermeras, circulantes, instrumentistas, un ecocardiografista, enfermeros especializados, el proctor y gente especializada de la industria en el montaje de la válvula e ir siguiendo todos los pasos.
“Pero vale la pena, ustedes ven que el paciente sale despierto, sin complicaciones, y lo mandamos a la terapia intensiva para vigilancia y por su seguridad”, expresó el doctor Navarrete Gaona.

Además, aún hay especialistas que prefieren tratar a los pacientes con el método antiguo de cirugía a corazón abierto.
“La primera etapa inicial histórica es que los cirujanos decían ‘esta cirugía tiene que ser a corazón abierto’ y los intervencionistas ‘es una intervención mínimamente invasiva’ y decíamos el tratamiento tiene que ser percutáneo, ésa es una etapa donde todavía en las instituciones se discute si es quirúrgico o si es intervencionista. Otra de las etapas es que este procedimiento administrativamente es muy caro, es novedoso, y entonces es si se autoriza o no, derivar presupuesto para seguir implantando este tipo de válvulas”, agregó.
Con este procedimiento, el Hospital del ISSSTE en Emiliano Zapata está al mismo nivel que los mejores nosocomios del mundo.
“Este tipo de válvulas es de manufactura extranjera, europea y americana, y el equipo médico y el equipo humano que nosotros tenemos lo estamos entrenando y nosotros también nos estamos adecuando para ir a la par con la tecnología que se hace a nivel mundial.
“Este tipo de procedimiento que se hizo se hace en Europa, en Estados Unidos y en países como el nuestro, que está en vías de desarrollo. México no se queda atrás”, comentó el doctor Navarrete.

Descubre más desde Central de Noticias Mx
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.


