Derechos Humanos

¿Cómo se vive un sismo? Mujeres con discapacidad comparten su experiencia

Vivir un temblor puede detonar diversas emociones, más si sabes que estás dentro de un segmento de la población que requiere apoyos específicos para ponerse a salvo.

Por Yo También

En el terremoto del 2017 me encontraba en el sótano de una plaza comercial, en pleno tratamiento dental, cuando empezó a temblar. De inmediato se apagaron las luces y todo se movía horrible mientras yo yacía en el sillón del consultorio, alejada de mi silla de ruedas. El caos se hizo presente y se escuchaban los gritos de la gente buscando la salida en medio de la oscuridad.

El joven dentista que conocí ese día, empezó a pedir perdón por todos sus pecados en voz alta mientras yo le gritaba que saliera. “No me voy a ir sin ti. O salimos los dos, o los dos nos quedamos. Alúmbrame con tu celular para ir por tu silla”. Obedecí de inmediato y en un parpadeo estaba de vuelta con mi silla de ruedas.

Me pasó en un movimiento y con el mismo ímpetu me empujó velozmente por el negrísimo estacionamiento hasta que encontramos la salida, al tiempo que gritaba su renuncia y seguía pidiendo a Dios piedad. Cuando me dejó a salvo en la banqueta, asegurándose de que me encontraba bien y que había logrado comunicarme con mi familia, se despidió y se perdió entre la gente.

Yo agradecí infinitamente a ese ángel que había arriesgado su vida para poner a salvo a una persona con discapacidad en pleno terremoto. Estoy segura de que no había recibido ningún entrenamiento de Protección Civil que contemplara a las personas con movilidad reducida o con alguna condición de discapacidad. Si me hubiese dejado ahí y el edificio hubiera colapsado, no habría tenido la más mínima posibilidad de sobrevivir.

¿Cómo le hacemos para que este tipo de acciones se conviertan en una práctica cotidiana en los simulacros de terremoto?

Roxana Pacheco Martínez, arquitecta, usuaria permanente de silla de ruedas

Yazmith Bataz: Me tocó recién operada en un hospital Star Médica de la colonia Roma, en Ciudad de México. Estuve en un temblor ahí y solamente rezar y esperar que no pasara nada porque ni siquiera después se acercan las enfermeras o directivos a ver cómo está una.

Yazmith Bataz, paradeportista, medallista paralímpica y usuaria de silla de ruedas

Martha López: Este lunes 19 de septiembre por la mañana, antes de las 8:00 a.m., en el gimnasio hicieron un simulacro en la alberca. Nos hicieron salir y replegarnos. Caminamos hacia una puerta de emergencia, pero lo curioso es que no salimos ahí nos quedamos.

El profesor dijo: ¡1.05 minutos, no estuvo mal!

Y yo salí sola: Después la profesora me ayudó a llegar a la zona donde esperamos.

Martha López, mujer con discapacidad

Alicia Loza: Ejemplo de inclusión: cuando Sandra estaba en 1° de primaria tembló mientras tomaba una clase en un segundo piso.
La maestra la cargó y bajó con ella y el grupo completo.

Alicia Loza, mamá de una joven con discapacidad

Lucero Márquez: Estaba en la Roma norte, justo en un café trabajando en la computadora y hablando por teléfono con alguien que me llamó para decirme que se había hecho todo bien en el simulacro. De pronto, todo comenzó a moverse y yo pensé que me estaba sugestionando, hasta que el café se empezó a salir de la taza. Afortunadamente Kyler tiene un temple que ni siquiera yo tengo y pudimos llegar a una zona segura, pero se sintió terrible por acá.

No sé cómo funciona con otros perros, pero al menos la mía tuvo una experiencia muy difícil en 2017 conmigo, porque estábamos en otro café, y las tazas, platos, y un montón de cristalería salían volando por todas partes.

No sé cómo funciona con otros perros, pero al menos la mía tuvo una experiencia muy difícil en 2017 conmigo, porque estábamos en otro café, y las tazas, platos, y un montón de cristalería salían volando por todas partes. 

Paulina Domínguez: Este lunes, Axel y yo fuimos de compras y a comer a MidTown (en Guadalajara), hubo simulacro a las 12:19 y nos invitaron a participar, me di cuenta de que no había protocolo seguro para personas con discapacidad, el punto de reunión más cercano era inaccesible para un usuario de ruedas, como mi hijo. Terminó el simulacro a las 12:49 aproximadamente.

De regreso, me quejé con una persona de protección civil y un par de bomberos. Mi pregunta era: ¿qué deberíamos hacer en caso de que estuviera en cualquier piso superior? Me dijo que nos fuéramos a la escalera de emergencia y que ahí había una zona de resguardo en el descanso entre piso y piso


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